Alimentación sin gluten

Una vida normal para nuestros pequeños intolerantes al gluten

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Antes de que nos hayan confirmado que nuestro hijo tiene celiaquía, suele darse una sucesión -a veces demasiado larga- de síntomas difusos, malestar, visitas a distintos especialistas, pruebas médicas, diagnósticos equivocados, etc. Cuando por fin el médico nos confirma el diagnóstico  pueden aparecer muchas dudas: ¿Cómo le afectará esto a mi hijo? ¿Será fácil para él seguir este tipo de dieta? ¿Se sentirá un bicho raro? ¿Podrá llevar una vida social normal?

En este post voy a intentar ofrecer unas pautas que guíen a los padres hacia una convivencia saludable y natural con la dieta sin gluten.

1. Vive la nueva situación con optimismo: está claro que si pudiésemos elegir, preferiríamos que nuestro hijo no fuese intolerante al gluten. Pero si lo miramos por el lado positivo, ya sabemos cuál es la causa de sus problemas. Y además sabemos estos tienen una solución relativamente sencilla: una dieta sin gluten. Visto así, no parece tan grave, ¿no?

2. Ante todo naturalidad: si nuestro pequeño siente que nosotros vivimos su celiaquía con naturalidad, él o ella lo vivirá de la misma manera. Tenemos que pensar que la celiaquía es, hoy en día, una intolerancia muy frecuente y muy conocida. Nuestros hijos están ya acostumbrados a convivir con compañeros intolerantes al gluten, conocen la situación, saben que sus amigos no pueden comer ciertos alimentos y viven todo esto con una gran naturalidad. En los comedores escolares ofrecen menús especiales para niños con intolerancias o alergias alimentarias y el personal que se va a encargar de ellos está muy acostumbrado a lidiar con ello.

3. Háblale a tu hijo sobre la celiaquía de forma clara y sencilla: muchos padres, en un intento de proteger a su hijo, intentan evitar hablarle de la celiaquía. Pero explicarle lo que le ocurre, en qué consiste su intolerancia, qué es el gluten, en qué alimentos está -y por tanto que no puede tomar- y que es lo que puede comer, le ayudará a entender lo que le pasa, a responsabilizarse de su dieta y a adaptarse mejor a su nueva vida sin gluten. Procura adecuar las explicaciones a la edad de tu hijo, existen una gran variedad de cuentos y recursos en Internet que ayudan a explicar la celiaquía a los niños.

3. Procura que todo el que rodea a tu hijo (profesores, familiares, madres y padres de amigos…) estén al día de las necesidades de tu hijo. Esto evitará confusiones y hará la vida de tu hijo más sencilla.

4. Deja que tu hijo haga una vida social normal. Ser un niño que tiene celiaquía no implica alejarle de la vida normal de un niño de su edad. Deja que vaya a casa de amigos, fiestas de cumpleaños, excursiones y campamentos. Simplemente asegúrate de explicarle al adulto responsable las circunstancias de tu hijo y dale opciones sencillas sobre lo que puede comer y lo que no. Hay muchas comidas que pueden tomar todos los niños y que son naturalmente sin gluten: una sopa de arroz y tortilla francesa, un puré de verduras y pescado o pollo a la plancha, un plato de lentejas, fruta, yogures, etc. Si se trata de la merienda puedes hacer un bizcocho casero sin gluten y llevarlo para que lo tomen todos. ¡Seguro que les encanta!

5. No hagas desaparecer los alimentos con gluten de tu hogar, así tu hijo se familiarizará con los alimentos que puede tomar y los que no. Esto le ayudará a distinguirlos en aquellos momentos en los que no estéis presentes y hará que viva la situación con mucha normalidad.

5. Haz frecuentemente comida sin gluten para todos. No es necesario que dejéis de tomar alimentos sin gluten (pan, pasta etc.), pero si a menudo hacéis una comida que todos podáis comer, poniendo especial cuidado en los ingredientes, tu hijo se sentirá más integrado y se dará cuenta de que tener celiaquía no es tan grave. En realidad hay un sinfín de comidas caseras y naturales que él puede tomar sin ningún problema y que además conviene que formen parte de nuestra dieta diaria como verduras, platos con base de patata, legumbres, arroces de primero y todo tipo de carnes, pescados y huevos. Puedes hacer tartas, bizcochos y postres caseros sin gluten para todos. ¡Seguro que ninguno nota la diferencia!

Como ya escribí en un post (http://dietsingluten.com/2012/10/28/alimentacion-para-celiacos/) el hecho de tener que seguir una dieta sin gluten puede ser una oportunidad para el cambio hacia una dieta más sana. Seguro que si la dieta de tu hijo está basada en estos consejos y principios crecerá sano, fuerte y muy feliz.

Y tú, ¿tienes algún consejo o truco para hacerle a tu hijo celíaco la vida más fácil?

Comentarios

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Creo que estos consejos son muy útiles y muy coherentes para aquellos que tengan niños celíacos, estoy deacuerdo en que hay que hablarlo siempre con naturalidad y que se familiaricen cuanto antes a la nueva situación.

Gracias por estos consejos. Yo ya he pasado esa etapa de adaptación y teneis toda la razón. No hay que hacer sentir a nuestro hijo como un bicho raro, hoy en dia hay gran variedad de alimentos aptos para celiacos. Eso si, reconozco el esfuerzo de los fabricantes para poder llegar a disfrutar de estos. Ser celiaco hoy en día no es una mision imposible.

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