Alimentación sin gluten

Conceptos básicos para cocinar sin gluten

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Cuando alguien es diagnosticado como intolerante al gluten, comienza un cambio radical en los hábitos de alimentación y de la manera de cocinar. Se trata de un proceso de adaptación, no sólo de la persona diagnosticada, sino, como mínimo, de todo el núcleo familiar.

Uno de los cambios principales, es conocer los productos naturales que podemos comer: carne, pescado, frutas, verduras, huevos, legumbres, mariscos, leche… y sobretodo asegurarnos de que estén bien aislados del resto de productos que sí contienen gluten a la hora de cocinarlos.

Respecto a los productos elaborados, existen bastantes que podemos comer como son el aceite de oliva, queso, cuajada fresca, azúcar, miel, puré de patatas instantáneo, frutos secos naturales, aceitunas, jamón serrano, cecina… Pero es importante adquirir productos etiquetados “sin gluten”, ya que estos han pasado una serie de controles y se elaboran en atmosferas libres de gluten, con el fin de evitar la contaminación cruzada. Es de utilidad mencionar que existen muchos otros productos, que aún que indiquen que están libres de gluten, puede que se elaboren en lugares donde este está presente por todas partes y, por ello, contienen etiquetas donde aparece la frase: “Puede contener trazas de gluten”.

A la hora de adquirir productos naturales, tendremos que tener cuidado en comprarlos en establecimientos donde conozcan las normas básicas para tratarlos (cortar, triturar…) evitando la contaminación cruzada.

¡Llegó la hora de la cocina! Las técnicas para cocinar son las mismas que usamos con alimentos con gluten (fritos, horneados, cocidos, al vapor…) Sin embargo, en el caso de los fritos, el aceite que empleemos no debe de haberse utilizado anteriormente para freír algún producto con gluten.

Tanto, ollas, sartenes, cazos, platos, cuchillos, cubiertos como vasos, deben estar bien limpios. Lo que no se recomienda utilizar son las tostadoras, las máquinas de hacer pasta, y todos aquellos elementos en los que resulta difícil eliminar los residuos de productos con gluten.

Igualmente, es aconsejable tener una zona de la cocina para guardar los productos sin gluten (en la nevera, por ejemplo, deberíamos usar fiambreras para guardarlos), así como mantenerlos siempre alejados del pan y harinas.

Esperamos que estos consejos te sirvan, pero recuerda que ¡no es tan complicado el comprar, almacenar y cocinar sin gluten!

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