Alimentación sin gluten

Un celiaco en mi mesa ¿qué puedo hacer?

Esta exclamación y pregunta  se la puede hacer cualquier persona, ya que bien porque su hijo invite a comer, o a su fiesta de cumpleaños  a algún compañero de clase, o bien en un almuerzo de trabajo, o en cualquier otro evento, podemos encontrarnos una persona celiaca en nuestra mesa. Eso conlleva muchas dudas al respecto, si no conocemos algo sobre los problemas de intolerancia al gluten.

La solución como siempre, es informarse, y así conocer las normas básicas de lo que puede o no comer una persona con esta intolerancia alimentaria. Para ello, lo principal es saber que no se puede tomar trigo, cebada, avena, centeno, espelta, kamut  y triticale; así como cualquier derivado de estos cereales. En la industria pueden encontrarse etiquetados como almidones, aromas, fibra, condimentos, espesantes, malta, proteína vegetal, sémola…

Por eso, y ante muchas dudas que nos pueden surgir, una norma sencilla, es emplear productos frescos de carne, pescado, legumbres, fruta, huevos, verduras, leche…. Si necesitamos para elaborar nuestra receta algún productos manufacturado, siempre, siempre comprarlos etiquetados “sin gluten”, ya que son la única garantía para la salud de nuestro invitado y de cualquier celíaco, y la forma de que como anfitriones, no cometamos ningún error.

Además de esto, es importante evitar tanto en la cocina, como en la mesa, cualquier posibilidad de contaminación cruzada, y para ello, si freímos algún alimento, lo haremos siempre con aceite limpio, y empleando para remover o dar la vuelta al producto cocinado un utensilio que no empleemos en otra elaboración que pueda contener gluten, y así evitarla. Pensemos, y con el fin de tener siempre una imagen de lo que es la contaminación cruzada, en que una simple gota de tinta o de vino tinto, que cae sobre un vaso de agua lo colorea por completo. Pues lo mismo ocurre con el gluten, una ínfima cantidad (>20 ppm) es esa gota que hará que una sopa o cualquier alimento se convierta en riesgo para la salud de nuestro invitado celíaco.

VAJILLA EN LA MESAA la hora de poner la mesa, siempre tener la deferencia de no servir pan con gluten, en el lugar donde vaya a sentarse la persona celíaca, y a cambio, adquiriremos pan sin gluten, o tortitas de maíz o arroz de Radisson, que además de estar perfectamente etiquetadas, tienen un excelente sabor. Tendremos que seguir unas normas básicas al servir los alimentos, evitando, por ejemplo, si servimos una salsa o crema, tocar con el cucharón o cazo en los platos de los comensales, ya que estos pueden tener migas de pan (por ejemplo). Igualmente, los comensales no cogerán con sus cubiertos ningún alimento que se encuentre en las bandejas comunes de alimentos, así como y aunque parezca obvio indicarlo, nunca pringarán pan con gluten en estas bandejas donde se encuentran los alimentos que se servirán, como por ejemplo ensaladas, ya que quedarán contaminadas. Si queremos más alimentos, se tendrán que servir en nuestro plato, nunca en las bandejas o platos situados en el centro de la mesa, que además es una norma básica de educación.

Y pensando en preparar el almuerzo  o cena, podremos comenzar, según los gustos o edades de nuestro comensal celíaco, con una crema de verduras, unas verduras al vapor, acompañarlo de segundo plato con un pescado o carne a la plancha, o pasta y hamburguesas sin gluten  y como postre siempre podemos recurrir a fruta, o un lácteo etiquetado sin gluten. Y si tenéis dudas, poco a poco iremos publicando recetas en este blog.

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Nosotros convivimos de vez en cuando con un sobrino celiaco y todo lo que comentas es cierto, pero son normas fáciles de seguir y que entran en lo normal

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