Alimentación sin gluten

Niños celíacos en casa

niños celiacos en casa

Tener un niño celíaco en la familia es sinónimo de cambios permanentes y cuidados rigurosos a la hora de cocinar. El tratamiento de la enfermedad es 100% a través de la alimentación sin gluten, y el que un miembro de la familia sea diagnosticado con celiaquía no significa que todos deben adoptar una dieta estricta sin gluten, sin embargo, la solidaridad sí puede ser una gran diferencia. Esta adaptación es crucial, pero también es verdad que muchas veces las ideas culinarias y la inventiva para hacer platos diferentes y gustosos se agota, y muchas familias acaban por comprar productos etiquetados libres de gluten para salir de ese aprieto.

A continuación, queremos aportar algunas ideas de recetas sin gluten que podrán hacer en casa con sus propios hijos, y que ayudará a aumentar en variedad y sabor sus comidas.

  1. Tentempiés sin gluten: al salir del cole, después de las extraescolares o el momento vermut antes de una comida familiar. Es muy fácil recurrir a la fruta o a los productos preparados sin gluten para dar a los peques. Pero seguro que con un poco de ayuda se pueden buscar otras opciones muy originales y nutritivas, como las que te vamos a ofrecer: atrévete con unas galletas tipo “crackers” de harina de garbanzo para que unten en un hummus de aguacate o de remolacha; elabora unas miniempanadillas con masa sin gluten rellenas de tomate, atún y orégano, les encantará; si tu niño es más de dulce prepárale unas tortitas de plátano con tan sólo 2 ingredientes (huevo y plátano) y que las acompañe con algo de fruta o un poco de mermelada sin azúcar añadido; también puedes encontrar recetas de bolitas de arroz con chocolate sin gluten, ricas ricas.
  2. Menú único para toda la familia, pero sin gluten: las comidas principales donde todos los miembros de la familia comen juntos, es importante que el menú sea el mismo para todos. La implicación y apoyo de la familia es importante para que el pequeño no se sienta raro ni excluido a la hora de comer, ya que verá que él siempre come diferente a los demás. Si tienes mucha suerte y podéis comer todos juntos cada día, mediodía y noche, al final de la semana os habréis sentado a la mesa 14 veces, por lo que habrás pensado 14 menús que muchas veces se repiten a lo largo de la semana. Una buena estrategia es buscar platos únicos que aporten todos los nutrientes en una misma receta, así te ahorras tiempo y platos que limpiar. En poco menos de una hora puedes preparar un brazo de gitano de patata relleno de atún y huevos duro, deliciosos y sencillo. El martes puede ser: ¡el día de rellenar verduras!, compra berenjenas, pimientos y calabacines para rellenarlos con carne picada, echa un poco de queso por encima y al horno. Prueba de cocinar platos completos con los pseudocereales libres de gluten como la quínoa, el trigo sarraceno y el amaranto. Échale imaginación y color para elaborar una tabulé de quínoa con almendras, verduras y granada, la combinación de sabor y color es muy nutritiva.
  3. El pan de cada día hecho en casa: el pan es un alimento básico presente en todas las mesas a la hora de comer y para muchos es imprescindible e innegociable no comerlo. Hoy en día encontramos gran variedad de panes para celíacos: pan de trigo sarraceno, de soja, de amaranto o de mijo. Todos ellos libres de gluten, pero también muy preciados por su contenido en otros micronutrientes como los minerales, muchas veces en mayor cantidad que en el trigo convencional, y es por eso que también se aconseja comerlos, aunque no se padezca celiaquía. Por otro lado, ante la tentativa de comprar preparados panificados sin gluten en supermercados, propongo mejor elaborar su propio pan en casa. Eligiendo las harinas, amasando la mezcla y dejando que repose para su fermentación. Un pan cocinado en casa siempre será mucho mejor que uno elaborado y empaquetado. Deje que su hijo aprenda a preparar su propio pan y el de su familia, puede ser una gran actividad conjunta de entretenimiento y aprendizaje que le ayudará a tomar conciencia de su patología.

Buscar nuevas recetas, reinventarse, preguntar a profesionales… todo ello te ayudará a tener un amplio abanico de opciones sin gluten para la hora de comer. De todos modos, me gustaría proponerte una actividad familiar muy enriquecedora para todos. Pásate por una librería y encuentra algún libro de recetas infantiles libres de gluten, asegúrate de que la dificultad del recetario se adecúa a los más peques de tu casa. Marca un día a la semana o cada dos semanas como el día de cocinar en familia, y aprovecha ese momento para elaborar alguna receta del libro. Parece divertido, ¿no?

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