Buenos días familia

Queridos Reyes Magos…

Se acercan las Navidades. Es hora de empezar a pensar lo que queremos que nos traigan los Reyes Magos. Imaginemos que podemos pedir lo que queramos a cerca de nuestros hijos. Nos ponemos a pensar. Con vuestro permiso comparto con vosotros todo aquello que he ido anotando durante todos estos años como maestra y que habéis ido pidiendo en las reuniones del colegio.

 Quiero que mi hijo…

-Sea obediente… ¡siempre!

-Se lo coma todo… ¡y sin rechistar! ¡Y sin el codo encima de la mesa! ¡Y sin ensuciarse!

-No corra por la calle, ande a mi ritmo

-Quiera a sus hermanos

-Se ponga la ropa que nosotros queremos

-Sea simpático (y encima les de besos a todos los amigos desconocidos que tienen mamá y papá)

-Sepa comportarse en los museos, en los restaurantes, en el cine….sin moverse ni un milímetro…¡y sin hablar alto! (os habéis fijado que los niños pequeños no saben susurrar?)

-No se enfade y esté siempre contento

-Ayude en casa

-Recoja su habitación y sus juguetes

-Sea cariñoso y atento

-Demuestre interés por TODO lo que se hace en el colegio…y lo entienda al ritmo “que toca”

-Comparta con los demás

-Hable y no sea “demasiado” callado

-Sea activo, pero no “demasiado”

-Tenga carácter, pero no “demasiado”

-Sea sincero, pero no “demasiado” (¿cómo le va a decir a esa niña que no le gusta su vestido?)

-…

 Llega el día de Reyes. Abrimos los regalos y… ¡Felicidades! ¡Hemos conseguido un robot perfecto! Aunque falta un pequeño detalle…no tenemos niño. Lo perdimos.

 Cambiemos de tercio. He tenido la suerte de poder compartir horas también con los niños. ¿Y sabéis qué piden? Una imagen vale más que mil palabras.


reyes

Disfrutad de vuestros hijos estas Navidades (y todo el año). No son perfectos, pero lo intentan. No sabéis como ansían satisfacer a los adultos que les rodean para recibir un abrazo, un beso, una mirada con ternura, alguna palabra de ánimo. Ser niño cuesta. Mirad la cantidad de expectativas que ponemos en ellos. Sinceramente, no sé ni cómo pueden andar sabiendo que sus padres (y maestros) esperan tantísimo de ellos. Y deberíamos añadir a la lista que también sepan gestionar la frustración… ¡”No llores…que tampoco es para TANTO”! Es para eso y para mucho más. Ellos no nos piden “casi” nada. Simplemente que estemos “ahí”, que los queramos y que les dediquemos tiempo.

 A ver si estas Navidades los Reyes Magos nos escuchan y nos traen un poco de “eso” y, aunque estemos en tiempos de crisis, a ver si pueden incluir en el pack un poco de “paciencia” para empezar bien el año.

 ¡Feliz e “imperfecto” 2013!

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