Buenos días familia

Otoño sin azúcar… ¿misión imposible?

Otoño sin azucar ¿Misión imposible-

TENER MENOS ENERGÍA DESPIERTA EL DESEO DE CONSUMIR DULCE:

Cuando llega el frío, se genera un gasto energético extra para nuestro cuerpo, debe aclimatarse a las nuevas temperaturas. y esto le supone un trabajo hormonal que provoca cansancio. Esta sensación de fatiga nos puede tentar a abusar del dulce. El deseo de  alimentos dulces sobreviene  normalmente en momentos de menos energía, especialmente por la noche. El cuerpo está pidiendo que le demos “gasolina” rápida para seguir  ritmo, que le exige el cambio de estación y son

loscarbohidratos de absorción rápida, como los azúcares los que nos la proporcionan

COMER DULCE CUANDO ESTAMOS ESTRESADOS O DEPRIMIDOS:

Con “la vuelta al cole” y a los nuevos horarios después de las vacaciones, también podemos tener la sensación de desorden y de que el día nos cunde menos. Esto puede derivar en una sensación de tristeza que también nos genera deseos y antojos que nos pueden llevar  a los dulces de la despensa.

¿Es malo para la salud comer dulces? ¿debemos combatir nuestros deseos alimentarios que nos marca el cuerpo? No, a ambas. Hay dulces saludables y con nutrientes necesarios para nuestra salud. Es importante escuchar el cuerpo y lo que nos pide, pues las necesidades que tenemos se traducen en deseos, igual que lo hacen los problemas en síntomas. Respetar el ritmo biológico del cuerpo, pararnos a entender lo que nos pasa mediante sensaciones, es vital para sabernos cuidar.

EVITAR EL AZÚCAR:

Los dulces que debemos evitar son los de alimentos procesados que llevaran azúcares añadidos. En general deberíamos eludir de nuestra dieta lo más que se pueda todo alimento que vaya con azúcar blanco o refinado; pues a parte de ser menos nutritivo el proceso de refinado se consigue con unos químicos que no son saludables si su consumo es frecuente .

DULCES SALUDABLES:

El sabor dulce se encuentra en distintos alimentos. Los que son saludables son los que son dulces de manera natural, como por ejemplo las frutas, que obtienen su dulzor de la fructosa, un tipo de azúcar. La naturaleza es perfecta por si misma, si no la interrumpimos y la dañamos, por esto nos ofrece alimentos dulces por naturaleza en esta estación del año, para cargarnos de energía y subirnos los ánimos. Las castañas, los boniatos, la calabaza, el caqui, el membrillo… son dulces naturales y muy beneficiosos para la salud, pues ademas de proveernos de energía, nos aportan vitaminas varias como betacarotenos antioxidantes y minerales.

También podemos tener alternativas en conserva para satisfacer nuestra necesidad de dulces en algunos momentos de otoño. Los frutos deshidratados son una gran manera de poder picotear dulces naturales y muy energéticos. El dátil madjol, las uvas pasas, la manzana deshidratada

Las verduras dulces son una excelente opción para esta temporada. Las cremas de calabaza, las chips de boniato, o los patés de castaña. Son alimentos de temporada con un alto contenido en carbohidratos, y por lo tanto muy energéticos.

LA NECESIDAD DE CALORÍAS:

Nuestro cuerpo consigue temperarse mejor si tenemos una capa de grasa que nos ayuda al efecto térmico para pasar el frío, por esto que el otoño nos ofrece alimentos más calóricos, con hidratos de carbono que si no se llegan a consumir con práctica física se volverán reservas de grasa en nuestro cuerpo. La naturaleza es inteligente y los alimentos de temporada están cargados de hidratos de carbono. Consumir más carbohidratos en épocas de más frío, es normal y es beneficioso, incluso no debemos preocuparnos si aumentamos algún quilo. Debemos atender a la demanda de nuestro cuerpo, pues si no le proporcionamos la energía que necesita, probablemente lo debilitaremos y al quedarnos sin defensas podemos enfermar.

¿Pero no engordaré si consumo mas carbohidratos? No lo harás si quemas los excedentes de con actividad física. Recuerda que es ideal unas 3 horas a la semana de ejercicio moderado pero a velocidad constante y mas de 45minutos seguidos para poder quemar reservas de grasa.

Selecciona bien los alimentos que consumes en   otoño. ¡Dulces sí pero naturales! y no olvidéis mover el esqueleto.

Astrid Barqué

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