Buenos días familia

A comer!

alimentacion complementaria

Casi sin darte cuenta llega un día en que te tienes que plantear cómo introducir la alimentación complementaria a tu bebé. Un montón de dudas aparecen y las diversas opiniones que vas oyendo no te ayudan en nada a decidir qué es lo mejor. Madres, suegras, pediatras, todos dicen la suya. Personalmente, creo que escuchar siempre es positivo pero llega un momento en que los padres debemos decidir aquello que mejor nos convenga y nos sintamos más cómodos, ya sea por filosofía, logística o tiempo.

Teniendo en cuenta todo esto, nosotros decidimos basarnos en el método del Baby Led Weaning para empezar a ofrecerle sólidos a nuestra hija. Aunque parezca algo muy novedoso, no lo es, ya que en Inglaterra, Francia y otros países ya hace tiempo que lo llevan a cabo. O como dice mi abuela: –”¡vaya novedad! ¡Pues si es lo que se hacía antes!”.

El Baby Led Weaning es una alimentación complementaria a demanda, guiada por el propio bebé. Pensamos que si yo le estaba dando el pecho a demanda era la manera más lógica de continuar. Queríamos que fuera ella misma la que se alimentara libremente, según sus necesidades, y que tuviera un papel activo y protagonista (no solo que abriera la boca al puré que nosotros considerásemos suficiente). Para nosotros la diferencia entre comer o alimentar es básica y teníamos claro que queríamos que nuestra hija comiera con nosotros.

Además de la parte “nutritiva” del método quiero remarcar que lo que más nos está ayudado a seguir convencidos de nuestra decisión es la cantidad de cosas que nuestra hija aprende de forma “colateral”. Toca las texturas, nota la temperatura de los alimentos, ve los distintos colores y formas en que se le presenta la comida, la manipula, experimenta con ella y es partícipe de todo lo que sucede alrededor de una mesa.

No sería justo si no explicase las partes menos agradables del baby led weaning y que puedo resumir en: paciencia, confianza y tranquilidad. Paciencia porque se ensucia bastante, te agachas continuamente a recoger lo que se cae de la trona y los resultados (en cuanto a la cantidad de comida que comen) tardan un poquito en verse. Y confianza y tranquilidad en vuestro bebé porque aunque parezca mentira él sabrá cómo expulsar la comida en caso de que haya peligro de atragantamiento.

Os dejo aquí una opinión más para cuando os llegue el momento de empezar a ofrecer comida a vuestros hijos. Sea la que sea la opción que decidáis, hacedlo convencidos y disfrutar del placer que es comer.

Esther Navarro.

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