Buenos días familia

Un verano de lo más dulce

alternativas a azucares en verano

Empieza nuestro día… ¡bieeeeeeen! ¡Estamos ya de vacaciones! Nos sentamos a tomar nuestra leche con cacao y galletas para desayunar y rápido hacia la piscina. ¡Cómo les encanta a los niños chapotear en el agua!  ¡Y qué hambre da! ¡Hora del aperitivo! Algún refresco, patatas, olivas… ¡que se note que estamos de vacaciones! Un poco más de juego y ¡a comer! ¡Qué gusto tener tiempo para poder comer en familia y tener ese heladito de postre ¡que sabe a gloria! Los niños ( y muchos mayores) se relamen como si cada bocado fuera el último… pero no. Por la tarde toca paseo y a media tarde un granizado, una horchata u otro heladito, a gusto de cada uno. Es que hace tanto calor….

¿Quién descubre el patrón que se esconde en la líneas escritas anteriormente? ¿La familia, el verano, la diversión? Pues lamentablemente son las toneladas de azúcar que los niños han ingerido a lo largo de un solo día y que aunque probablemente sea una descripción exagerada, muchos días nos acercamos a esta realidad.  Seguramente muchos padres consideramos que tampoco hay para tanto, si total estamos de vacaciones y una vez al año no hace daño, no?

Bajo mi punto de vista, lejos de ser nutricionista, y siendo consciente de que este patrón no es fijo todo el año, merece la pena reflexionar sobre las cantidades de azúcar y el tipo de alimento que damos a nuestros hijos. ¿Sabíais que el azúcar puede desarrollar enfermedades tanto físicas como psíquicas? Diabetes, obesidad, colesterol, caries, ansiedad, depresión o TDHA entre otros.  La adicción que éste genera hace que los niños pidan cada vez más alimentos azucarados y así empieza una rueda muy difícil de parar, ya sea verano, otoño, primavera o invierno.

Evidentemente no soy partidaria de privar constantemente a los niños de esos pequeños “placeres” que sobretodo les encantan en verano. Pero sí de reconvertirlos.  Me gustaría ofreceros algunas alternativas saludables para que de manera indirecta cuideis a vuestros hijos a la vez que los malcriais.

El verano está para disfrutar al máximo. Hacedlo de muchas maneras, con juegos, encuentros con amigos, deportes, baños en la playa y en la piscina,  noches donde acostarse tarde y por qué no comidas ricas elaboradas en casa pero sin dosis extra de azúcar.

Aquí os dejo mis “dulces” propuestas:

  • Sustituir  el azúcar refinado de los desayunos por azúcar de caña Diet Rádisson o  miel.
  • Hacer galletas caseras con avena y  plátano en vez de azúcar.
  • Elaborar helados de fruta natural y leches vegetales.
  • Beber zumos recién exprimidos como refresco (con un par de cubitos).
  • Merendar  tortitas con siropes de frutas.
  • Preparar pan de molde con crema de cacao y avellanas casera (cacao puro, frutos secos y dátiles).

¿No las veis apetitosas?  Os animo a todos probarlas!

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