Mens sana in corpore sano

El arte de no amargarse la vida

Cada mañana escucho en Radio4 a Toni Marín, quien además de tener una voz increíble, tiene la capacidad de hacer las preguntas adecuadas a cada interlocutor para que el debate o la entrevista, sean del tema que sean, resulte interesante y didáctico.

Por ese motivo y por que soy fiel a lo que me gusta, decidí no cambiar de emisora a pesar de que anunciaba una entrevista con el escritor del libro: “el arte de no amargarse la vida”. No es que yo quiera amargármela, todo lo contrario, pero es cierto que tengo una idea preconcebida de los libros de “autoayuda” y no es especialmente buena.

Me sorprendió ya de inicio la frescura e incluso el descaro del autor, sus ejemplos tan cotidianos y la forma de expresarse, tan cercana.

A medida que iba hablando me seguía sorprendiendo porque su visión de la actitud ante la vida, coincidía exactamente con la mía actual, fruto de años de prueba y error.

Hablaba fundamentalmente de 2 conceptos que nos complican bastante el día a día: la “terribilitis” (el nombrecito también me parece terrible) que consiste en la capacidad de hacer un drama de cualquier inconveniente cotidiano: una multa, perder un avión, que te roben la cartera, suspender un examen..  Se estima que durante nuestra vida, nos sucederán alrededor de 20.000 de esos “eventos”. Calculemos: podemos hacer de cada uno de ellos una preocupación que nos puede hacer perder, pongamos una hora de agobio por cada uno, serían 2 años y 3 meses agobiado por cosas que pasados unos días y a veces unas horas, ni recuerdas. Mirado así suena de lo más absurdo, pero no es tan fácil evitarlo, y es necesario darte realmente cuenta de lo que vale cada segundo y tener las ganas y la perseverancia que requiere un cambio de actitud tan profundo.

El otro factor clave inductor de las “neurosis” según Rafael Santandreu es la “necesibilitis”, el creer que necesitamos un montón de cosas y que el no tenerlas nos provoque una profunda infelicidad. Muchas veces son fruto de creencias irracionales pero muy arraigadas socialmente como que hay que tener pareja o hay que tener un buen trabajo. Y cada vez que conseguimos algo, en vez de disfrutarlo  pensamos que necesitamos algo más  y vuelta a empezar.

Mientras le escuchaba, me venían a la mente conceptos de mis cursos de yoga como el ego, el desapego… El ego tiene mucho que ver con la necesibilitis. Muchas veces sólo creemos que necesitamos algo , porque es lo que los demás esperan que tengamos o porque nuestro ego no soporta ser menos que otros. Una de las cosas buenas que nos ha aportado esta crisis es que ser sincero y hablar de las debilidades e incluso de los fracasos, ya no es tabú. Quien más y quién menos sufre para llegar a fin de mes, ha tenido que reducir gastos, ha perdido el trabajo o le están apretando por algún lado y lo bueno es que no nos sentimos obligados a aparentar nada. Te puedes ir de excursión y llevarte bocatas para ahorrarte el restaurante y a nadie le parece mal; comentas con tus amigas los auténticos chollos que has encontrado en esa tienda en la que antes ni hubieras entrado; hasta parece que el ahorrar y reducir gastos se ha vuelto lo más “chic”.

Esa perdida de poder de las apariencias nos viene muy bien a todos y nos ha ayudado en el proceso de valorar lo que es realmente necesario y lo que no.

Otro concepto que a mi personalmente me está ayudando mucho es el del desapego. Tenía apegos a demasiadas cosas ,cosas materiales, y el hecho de ser familia numerosa y tener poco espacio me ha “obligado” a prescindir de un montón de ellas que otrora me parecían imprescindibles. No tiro nada, le busco una nueva vida : amigos, amigos de amigos, la parroquia del barrio. Lo ofrezco a quien le interese y a quien le pueda servir, probé a vender algo y me di cuenta de que mis cosas puedo regalarlas pero lo de venderlas me cuesta (todavía me queda trabajo con el desapego). Y ¿sabéis que? Cada vez que me deshago de algo me siento más libre, tanto es , que ahora tengo siempre una caja  para ir poniendo las cosas regalables y cuanto más la lleno mejor estoy…(engancha). Esta nueva tarea doméstica me ha ayudado a darme cuenta de lo poco que han significado con el tiempo cosas que en su momento me parecieron tan necesarias, con lo que se ha reducido mi necesibilitis y soy algo más feliz.

Me pareció tan interesante la entrevista que he comprado el libro y ya he empezado a leerlo…  seguro que tendré más cosas que comentar sobre él.

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