Mens sana in corpore sano

¿Supermujeres?

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Ejecutivas agresivas, profesionales brillantes, amas de casa perfectas, madres abnegadas, hijas amorosas, parejas ideales, siempre activas, siempre con una sonrisa, sexys, inteligentes, dulces, decididas, prácticas, diligentes gestoras, busca ofertas, organizadoras de vacaciones, expertas haciendo maletas, planificadoras de menús, psicólogas y consejeras…

Todo esto y mucho más es lo que se espera de nosotras y también lo que nosotras mismas nos exigimos. Las consecuencias suelen ser stress, cansancio, sensación de hacerlo todo a medias, mala alimentación, alteración del sueño..

De hecho, un 66% de las mujeres españolas (estudio “la mujer del mañana” Nielsen) se sienten estresadas y presionadas por la falta de tiempo, y es el porcentaje más alto de los países desarrollados.

El motivo principal es siempre el mismo, conciliar vida familiar y laboral. cuando se es madre, se multiplican tus funciones y si además quieres ejercer activamente de ello, te pasa factura a nivel profesional.

Recuerdo mi época de trabajo en una multinacional cuando me iba a las 7 de la tarde, tras una jornada de 11 horas y notaba las miradas de mis compañeros hombres. Quizás era sugestión mía, pero recibí mas de un comentario respecto al hecho de llevar a un niño al médico o salir tras ocho horas de trabajo excepcionalmente para que fuera a una fiesta de cumpleaños de la mano de su madre y no de una canguro.

Es poco frecuente encontrar empresas que permitan conciliar y que entiendan que es importante que haya madres y que haya niños para el futuro de todos, y que permitir que esas madres puedan cuidar de sus hijos es casi una obligación moral. El camino que queda por recorrer en ese ámbito es muy largo y debido a la crisis el objetivo se ha alejado todavía mas. Nadie puede arriesgarse a perder lo que es ahora un bien de lujo, un empleo.

En un día, una mujer de nuestra generación puede llevar a los niños al cole, ir a trabajar,  al gimnasio, recoger a los niños , llevarlos a extra-escolares , ir al super, poner 2 lavadoras, pasar por la zapatería a dejar unos zapatos para poner tapas, recoger la ropa de la tintorería, hacer deberes con los niños, bañarlos, preparar cenas ,leer cuentos, preguntar a su marido como le ha ido el día y escuchar atentamente, acabar trabajo pendiente en casa, etc.

Para que todo funcione, nuestra cabeza tiene que ir todo el día al máximo de su capacidad y también nuestro cuerpo, y si no cuidamos el equilibrio personal todo puede desmoronarse.

¿Qué podemos hacer para sobrevivir como supermujeres? Lo ideal sería compartir responsabilidades, pero eso no siempre es posible así que si tu sola te encargas de todo, tienes que seguir una regla a rajatabla:

Dedica cada día un tiempo a algo que te apetezca , que no sea ninguna obligación, ve al gimnasio, corre, pasea, pinta, lee un libro, un café con una amiga, haz punto… Dedicar un 20% de tu tiempo despierta sería lo ideal, pero es muy pretencioso.

Media hora al día, sólo media hora para tí y verás la diferencia. Si te parece imposible que todo siga su curso aunque tú te dediques un rato a tí misma, no te preocupes, todo sigue funcionando y tú tendrás energía renovada para continuar a buen ritmo, sin riesgo a caer exhausta cualquier día.

Así que compañeras supermujeres, si queréis seguir siéndolo pero con una sonrisa seguir este consejo reservar cada día una pequeña parcela para vosotras, para algo sólo vuestro, que no sea trabajo ni obligaciones de la casa o de la familia… solo vuestro.

Te pido que dejes un comentario a este artículo sobre como te sientes si eres mujer y que consejos nos puedes dar a las demás y si eres hombre, como crees que puedes ayudar a tu supermujer.

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