Mens sana in corpore sano

A vueltas con la crisis

La crisis forma ya parte de nuestra realidad cotidiana, no sólo oímos hablar de ella constantemente en los medios, en la calle y en los bares. Sobretodo, la vemos y la sentimos: escaparates vacíos y un cartel de se alquila, tiendas en liquidación y el paro en nuestro entorno. Que ganas de que se acabe esta crisis y podamos disfrutar de todo lo que nos ha enseñado.

Porque si, con ella hemos aprendido mucho , a compartir, a ir de picnic, a valorar lo que cuestan las cosas, a valorar el estar sano, en familia…Ya no nos vamos de vacaciones en vuelos transoceánicos, nos vamos a la casa del pueblo y, la verdad, disfrutamos como enanos paseando con los niños por el campo y yendo a ver las cabras y las ovejas. ¿Quién me hubiera dicho a mi que me pasaría medio verano en una piscina municipal de un pueblito de Teruel? ¡La felicidad que están llevando a los pueblos todos los nietos y sobrinos que vuelven a aparecer!

También nos reinventamos, nos reconvertimos en costureras, preparamos talleres de manualidades en casa para nuestros niños y los vecinos.. porque si, de vez en cuando vamos al cine pero .. de vez en cuando.  Hemos vuelto a hacer punto, a coser, celebramos cenas en casa y cada uno trae lo que puede y así te das cuenta de lo bien que cocinan tus amigas . Organizamos mercadillo de intercambio y nos damos cuenta de todo lo inútil que acumulamos, y eso nos ayuda a pensar más lo que vamos a comprar.

No diría que estoy contenta con la crisis, tengo enormes ganas de que vuelva la bonanza, pero creo que debemos aprender la lección y valorar todo lo que nos ha aportado para que las cosas no vuelvan a ser como antes, sino mejores, más humanas, más sinceras y más solidarias .

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.