Mens sana in corpore sano

Niños de 3 a 99 años

jugando en la playa shutterstock_203834839

Antes en la playa tomaba el sol escuchando música horas y horas. Ahora construyo castillos, y a menudo acabo sola cavando túneles y construyendo murallas, los niños (al menos los míos) se cansan pronto. Hacemos el pino en la arena, la rueda, el puente, futbol, voley. Y ¡sorpresa! Lo paso muy bien. Disfruto mucho.

Hacer un mural con las manos, una guerra de globos de agua, una excursión en bici , simplemente hacer un poco el payaso, son actividades que me encantan y redescubro con ellos. ¡Ayer jugamos a polis i cacos!

En casa soy más de manualidades, de todos tipos y colores, puedo desarrollar mi vena artística y la verdad es que no me salen mal del todo: decopatch, pintar piedras, barro… hay muchísimas opciones. Me he comprado un libro de colorear,  tras dudar un par de veces “lo hice” y no veáis lo que me entretiene.

¿Porque este tipo de diversiones están “socialmente vetadas” a los adultos? El juego relaja, divierte, pone de buen humor, ejercita cualidades psicomotrices, la concentración.. todo beneficios,  pero parece extraño que un adulto juegue, y desde luego no se nos pone fácil.

Me encantan esos juegos en los que indica edad: de 3 a 99 años y los escasos “chiquiparks” con horario de adultos, pero son pocas las opciones que nos dan, sino es competir, parece que no es de “mayores”.

¡¡¡Quiero jugar!!!!

La excusa de los niños pequeños se me acabará en breve, en cuanto crezcan. Pero yo no quiero crecer , ¿Qué excusa podré utilizar para continuar jugando? Quizás consigo que ello no dejen de hacerlo.

Si, esa me parece la mejor opción si la sociedad no cambia. Y si cambia, bienvenido. ¿Lo hacemos? ¿Movimiento pro-juego a todas las edades? Imagino que las marcas de juegos lo tienen en mente, los que no lo tenemos somos nosotros. ¿O quizás si?

¿Jugamos?

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.